Rincones de Poesía - Romance del Júcar



Agua verde, verde, verde,
agua encantada del Júcar,
verde del pinar serrano
que casi te vio en la cuna

-bosques de san sebastianes
en la serranía oscura,
que por el costado herido
resinas de oro rezuman-;

verde de corpiños verdes,
ojos verdes, verdes lunas,
de las colmenas, palacios
menores de la dulzura,

y verde -rubor temprano
que te asoma a las espumas-
de soñar, soñar -tan niña-
con mediterráneas nupcias.

Álamos, y cuántos álamos
se suicidan por tu culpa,
rompiendo cristales verdes
de tu verde, verde urna.

Cuenca, toda de plata,
quiere en ti verse desnuda,
y se estira, de puntillas,
sobre sus treinta columnas.

No pienses tanto en tus bodas,
no pienses, agua del Júcar,
que de tan verde te añilas,
te amoratas y te azulas.

No te pintes ya tan pronto
colores que no son tuyas.
Tus labios sabrán a sal,
tus pechos sabrán a azúcar

cuando de tan verde, verde,
¿dónde corpiños y lunas,
pinos, álamos y torres
y sueños del alto Júcar?


- Gerardo Diego (1970) -

Rincones de Poesía - Cuenca


De montes circundada
está Cuenca, fundada
sobre un cerro de forma de una piña,
y conforme desciende va, ensanchada,
a buscar mas espacio en la campaña.
Valerosa ciudad que por su arrojo
desde los tiempos de los moros, pudo
lucir un cáliz de oro por escudo
y una estrella de plata en campo rojo.

- Ramón de Campoamor -

Microrelatos de Cuenca - Candiles de media noche

Sus pasos sonaban contundentes cruzando la anteplaza. No suele tener una la suerte todos los días de que la nombren socia en su trabajo. Sus años de esfuerzo como abogada habían valido la pena. Ahora, sus tacones la acompañaban en su camino hacia el descanso.

A su paso, mas de una mirada furtiva a la que enfrentarse. Se sentía poderosa, hoy nadie podía detenerla. Aún.

No tardó en volver a notarlo, justo cuando entraba de nuevo en aquella angosta calle. Una tenue luz, teñida de intenso color amarillo debía acompañar sus últimos pasos hasta la puerta de su morada.

Una y otra vez, no podía quitarse de la cabeza que los últimos pasos antes del descanso, después de una larga jornada, debía darlos con el temor y la única compañía del sudor frio en su espalada, y la luz de aquel candil amarillento.

Cruzó la luz, solo faltaban unos pasos. Llave en mano giró la última estación de su viaje. De repente algo la roza, la luz se apaga. No se oye nada.


Foto: Luis Moya   Texto: Bernard Bernard

Rutas por la provincia - Castillo de Belmonte



El Castillo de Belmonte fue levantado sobre una edificación anterior, de 1324, por Juan Pacheco, Marqués de Villena, entre 1456 y 1470. Es de estilo gótico-mudéjar-plateresco y gótico-arábigo y tiene dos recintos.

El exterior de forma pentagonal, se une con las murallas que bajan hacia la población; tiene en el vértice la puerta al exterior, de portada gótica y balaustres laterales, y aproximadamente en el otro extremo del recinto otra puerta, o puerta falsa, también con balaustres, que relaciona el castillo con el pueblo.

El recinto interior es el castillo propiamente dicho, de forma triangular, formado por tres cuerpos rectangulares adosados por los vértices, dejando un espacio triangular interior, con dos cuerpos edificados y el tercero con la torre del homenaje; cada vértice está reforzado con una torre, seis en total, de forma circular.

El interior del recinto, igual que las fachadas interiores, conserva en habitaciones, galerías, capilla, arcos... obras originales y obras reformadas en el siglo XIX en estilo neogótico.

Belmonte conserva además de unimpresionante recinto defensivo compuesto, además del castillo, por murallas y puertas. Quedan señales del puente levadizo y del foso que debieron existir.

Tras 2 años y medio cerrado por obras, el Castillo de Belmonte ha reabierto recientemente sus puertas para visitas turísticas, recepciones y eventos.

En las instalaciones del castillo se pueden celebrar todo tipo de eventos, banquetes, conferencias, etc. Para reservar fecha u obtener más información sobre la celebración de eventos, pueden contactar en la dirección e-mail: info@castillodebelmonte.com

Foto y Texto: Turismo de CLM

Rutas por Cuenca - Ruta del Alcázar y la Judería



La Plaza Mayor será nuestro inicio de ruta.

Pasaremos por debajo de los arcos del Ayuntamiento hasta la anteplaza, que antes de que hubiese ninguna construcción era donde comenzaba el Alcázar, la residencia del gobernador musulmán de la ciudad.

En la anteplaza podremos observar el Convento de las Santísimas Esclavas del Santísimo Sacramento, popularmente conocidas como "Las Blancas"; mediante las escaleras que hay al lado llegamos hasta la Plaza de la Merced, nombre dado por haber servido de sede a los Mercedarios Calzados y en la que tenemos tres edificios de interés: la Iglesia y Convento de la Merced (s.XVI), con dos portadas de estilo barroco (la más pequeña del Convento y la otra de la iglesia), el Seminario Conciliar de San Juliánconstruido en 1745 y el Museo de las Ciencias inaugurado en 1999, y antiguo Asilo de Ancianos levantado en el siglo XVIII.

Bajada por la calle Zapaterías hasta la calle Alfonso VIII y posterior bajada a la calle Santa Catalina. Cerca de allí está laIglesia de Santa Cruz (s. XVI) donde tiene lugar una exposición permanente de artesanía conquense.

Foto: @javierchipi    Texto: Turismo de Cuenca