Hace muchos, muchos años, nuestros antepasados decidieron asentarse entre las montañas de la provincia de Cuenca, en la serranía baja. Las cuevas les dieron cobijo y allí dejaron su huella en forma de pinturas en la piedra.Ha pasado mucho tiempo y ahí siguen. Y lo mejor de todo, podemos seguir contemplándolas.
A unos 90 kilómetros de Cuenca capital se sitúan estos dos pueblos: Villar del Humo y Henarejos. Allí hay manifestaciones del arte rupestre muy bien conservadas y declaradas por la Unesco, en 1998, Patrimonio de la Humanidad.
Foto: spain.info Texto: Turismo de CLM